7 cosas que deberías saber sobre la alimentación de tus hijos

¿Cómo pueden tus hijos crear relaciones positivas con los alimentos? ¿Qué necesitás para enseñarles cómo comer saludablemente y en porciones adecuadas? ¿Qué hacer para introducir más vegetales a tu dieta?

La Dra. Adriana Echandi, nutricionista de Medicentro La Sabana y socia de Equilibrate, respondió a estas preguntas en un Facebook Live que Farmacia Fischel organizó con ella recientemente. En este artículo, te explicamos los puntos más importantes sobre esa conversación:

¿Cuáles son los errores comunes que los padres cometen respecto a la alimentación de sus hijos?

  1. Obsesionarnos demasiado con la idea de que sus hijos coman de forma perfecta.

    A veces queremos remediar todos los errores que hemos cometido como adultos y ponemos connotaciones o etiquetas a los alimentos. “Decimos: no, eso no lo comás porque es malo, este sí es bueno”.

    Ese tipo de etiquetas es muy peligrosa. El niño empieza a creer que hay cosas buenas y cosas malas, y eso no es cierto. Todos los alimentos son buenos, lo que hay que regular son las cantidades.
  2. Preocuparnos demasiado porque nuestros hijos no coman, que se mueran de hambre, cosa que difícilmente va a pasar en nuestra vida cotidiana.

    A veces estamos tan ansiosos porque ellos se coman toda la comida, que crezcan o tengan todos los nutrientes que necesitan, que forzamos muchísimo la ingesta de alimentos.  

Es muy importante que ellos tomen sus propias decisiones. Por ejemplo, mi hija de 3 años decide qué come – obviamente de las opciones que yo pongo en la mesa – y en qué cantidad lo come. También es parte de la enseñanza que le hemos querido dar, sí es importante que ellos asuman esa pequeña responsabilidad, para que ellos empiecen a sentirse seguros.

¿Cómo introducir vegetales en la alimentación de los hijos?

A esta edad cuesta un poco más introducir vegetales en la dieta porque hay que negociar. Difícilmente nosotros podremos imponerle nada a un niño de 9 años. Mi recomendación es negociar sin decir “es que los vegetales se comen porque son muy buenos y lo demás no está bien”.

Lo más importante es enseñar con el ejemplo. Si yo, como mamá o como adulta, como vegetales, ellos van a ver que comer esto es normal y que está bien. Como primera etapa les recomiendo comer primero ustedes, prepararlos y ponerlos a la mesa.

Este cambio no se va a dar en dos días. A la semana de ellos ver que ustedes comen vegetales y que están disponibles, es muy probable que ellos se atrevan a probarlos. Pero si los estamos presionando, eso no va a pasar.

Lo otro es que preparen las comidas juntos. Vayan a la feria o al supermercado y decidan qué quieren probar. Permitan que el niño elija y busquen formas divertidas de preparar ese alimento. Es muy probable que cuando el niño prepare el alimento, tenga ganas de probarlo. O puede ser que cuando lo pruebe no le guste, que tiene todo el derecho, y decidamos probar con otro vegetal.

¿Cómo balancear la dieta de los niños, incluyendo los alimentos que no son tan saludables para ellos pero que les encantan?

Se puede implementar la metodología del semáforo, que consiste en clasificar los alimentos en tres categorías. No son buenos ni malos, sino que hay unos que son rojos, otros verdes y otros amarillos, y el adulto debe explicar en qué consiste cada concepto.  

Los alimentos verdes son aquellos que son súper nutritivos, se pueden comer seguido, nos hacen más fuertes y evitan que nos enfermemos; los alimentos amarillos son buenos, pero no se deben comer seguido; y los alimentos rojos son aquellos que no son tan nutritivos y que podemos consumir, pero con precaución.

Mis hijos con frecuencia me preguntan si se pueden comer un confite después de almuerzo y yo siempre les pregunto a qué color pertenece, ellos responden que al rojo. Yo les pregunto si, sabiendo esto, prefieren comerlo en otra ocasión. Algunas veces me dicen que no y yo les doy permiso, pero otras – cuando ya han ingerido caramelo más de una vez – les pregunto si prefieren dejarlo para otro día.

Los niños, sobre todo cuando están muy chiquitos, brindan las respuestas correctas. Con los más grandes es diferente porque tienen más herramientas para negociar, pero es una metodología que funciona.

¿Cuáles son las porciones indicadas para los niños pequeños?

En niños, la literatura sobre nutrición no establece una porción definida como lo hace con los adultos. Usualmente se recomienda que el niño coma una cucharada de cada alimento disponible en la mesa por cada año de vida. Si tiene por ejemplo un año, con que coma una cucharada de arroz, una cucharada de tomate y una cucharada de carne molida, debería ser suficiente.

Ahora bien, siempre es importante que verifiquemos cómo está el crecimiento y el desarrollo de nuestros niños con un pediatra. Hay que analizar si están creciendo a un ritmo normal para ellos. Ojo, siempre habrá niños más flacos, chiquitos, más altos o pesados que otros. Si ellos están creciendo normal, no nos deberíamos preocupar porque tengan algún problema.

¿Cuál es la edad ideal para dar alimentos sólidos a los bebés?

Nosotras recomendamos que antes de los 6 meses se dé lactancia materna exclusiva y que, después de los seis meses, se introduzcan los alimentos sólidos. Sin embargo, siempre habrán sus excepciones, eso se debe hablar con su pediatra o médico de cabecera.

El niño es quien nos va guiando y nos avisa si está listo o no. Hay tres señales que debemos tomar en cuenta:

  • Que puedan sostener su cabeza cuando están sentados.  
  • Que presenten algún interés por comer. Si tenés a tu bebé en tu regazo y estás comiendo, y él quiere agarrar los alimentos o abre la boca.
  • Que hayan perdido un reflejo que los bebés tienen en la lengua para empujar los sólidos hacia afuera. Ojo, con los sólidos hay que tener sus precauciones, tienen que ser alimentos blandos, para que ellos puedan tragar y que sea seguro.

¿Qué es lo que puede comer el bebé a los seis meses?

La información científica más reciente indica que el bebé está prácticamente listo para la mayoría de los alimentos, siempre y cuando la textura sea la adecuada. Con mi hijo empecé con el método tradicional, que son los purés, y le introduje un vegetal acuoso: el chayote.

Después fui ofreciendo otros vegetales acuosos: chayote tierno, chayote sazón, zucchini y todos sus amigos. Luego fui progresando a los vegetales un poco más harinosos, como la zanahoria, el camote y la papa.

Con mi hija menor utilicé otro método con el que el bebé guía la alimentación. No le di puré, sino que le ofrecí alimentos como el tomate. Lo primero que le di fue una rodaja y se la puse en la mesita, esperé a que ella lo agarrara y se lo metiera a la boca.  

Siempre con una consideración importante y es que si se va a implementar este método, el niño no debe ser expuesto ni a azúcar ni a sal durante el primer año de vida, y la textura debe ser adecuada, es decir, un alimento que yo pueda destripar con mi mano por completo.

Cuál es la cantidad de proteína que debería comer un niño o niña, sobre todo si practica deporte?

Los niños deportistas son un tema aparte. Se recomienda ingerir proteína en los tres tiempos de comida. En el desayuno puede ser huevo o queso. En el almuerzo y la cena, algún tipo de carne como pollo, pescado o cerdo, y en algunas meriendas agregar proteínas como los lácteos, entre ellos el yogurt, queso o leche. La proteína le ayudará a los niños a sentirse mejor, tener más fuerza y energía, y evitar lesiones.

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